domingo, 22 de septiembre de 2013

Susan Miller

La guionista y productora Susan Miller nos habla en este breve video realizado por ALMA el Sindicato de guionista de España sobre algunas cuestiones relacionadas a su actividad. Realmente imperdible. Pueden ver mas en la web http://audiovisual.sindicatoalma.es/


martes, 10 de septiembre de 2013

Los diarios de la polilla de Mary Harron

Amor vampiro

La directora Mary Harron (American psycho) vuelve después de un tiempo sin filmar con un filme de horror disfrazado, ya que en sus casi 90 minutos la acción transcurre entre el amor de dos adolescentes de  una institución  escolar  solo  para mujeres y la misteriosa aparición de una nueva alumna, que cambiará todo el entorno educativo y en especial la vida de Rebecca.

Rebecca y Lucy viven su amor tras las paredes del riguroso internado femenino hasta que aparece Ermessa que  como  el personaje de Carmilla (1872) la novela  Gótica  de Sheridan Le Fanu, viene alimentarse de la sangre de las adolescentes.

La clave del filme es Carmilla,  y el filme vendría  a ser como una versión moderna de la novela, aunque no esta basada en el libro de Le Fanu, sino en la novela de  Rachen Klein. Lo que sucede es que uno nunca sabe si en realidad Ermessa es una verdadera mujer vampiro que viene por el alma de Lucy (nombre que alude a un personaje de otra novela gótica como es Drácula de Bram Stoker, quien se inspiró en la obra de Le Fanu) o si está en la mente de Rebecca, que ve en Ermessa una potencial competidora  por el corazón de Lucy, puesto que todo empieza después de que en una clase de literatura se lee y se habla sobre Carmille. Tampoco sabemos si las muertes y situaciones de aislamiento por las que va pasando Rebecca son causadas en realidad por Ermessa o por ella misma.

El filme navega a dos aguas y no termina de ser ni una cosas ni la otra, como película de amor lésbico no alcanza para sostenerse y como filme de horror gótico no asusta demasiado. El oficio de la directora Mary Harron no basta para sortear los huecos que tiene el guión en ese aspecto. La indefinición que genera la historia creo que es lo que mas molesta y perjudica el resultado final. Pese a todo el filme se deja ver y puede ser tomado como una nueva y moderna vuelta de tuerca sobre los orígenes del vampirismo.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Todos tenemos un plan de Ana Piterbarg

A la deriva

La crítica, y en especial la cinematográfica, suele ser muchas veces lapidaria, injusta y porque no movida por ciertos intereses que van desde lo económico hasta la necesidad de posicionar un determinado producto audiovisual en el mercado. Con la película de la directora Argentina Ana Piterbarg, la mayoría de la crítica especializada, salvo algunas excepciones, ha sido muy dura con su primer largometraje de ficción Todos tenemos un plan  y la verdad que no se merecía tan bajas calificaciones y tan duros comentarios.

El filme, una coproduccion entre varios países entre los que están España y Argentina como principales y con distribución de la Fox es  mas que interesante en su planteo argumental y mucho mas en su resolución audiovisual. Piterbarg demuestra que, ademas de ser una excelente directora de Tv, (Campeones, Malandras, Loco por ti entre otras producciones) es una gran narradora de cine. En Todos tenemos un plan toma la idea del cambio de identidad y uno no puede remitirse a esa joya del cine que es El pasajero de Michelangelo Antonioni con Jack Nicholson y la verdad que al ver la película de Piterbarg las comparaciones son inevitables. Afortunadamente, el tempo narrativo que la directora le impone al filme, mas los escenarios, la mayoría esta filmada en la zona del Delta Argentino, hacen que las imágenes de El pasajero aparezcan en la mente del espectador, y critico en es te caso, que ha visto mucho cine. 

Piterbarg cambia desierto por río. Lo seco e inhóspito por lo húmedo y ominoso y crea un filme que parece estar atado a una cuerda elástica que se va tensando con el correr de los minutos. Pero esa tensión no la da la trama, sino los personajes, abandonados en medio de un ambiente tan desolador como el desierto de El pasajero y que obligados por las circunstancias viven una vida a la deriva, sin rumbo, forzados por el destino, como si fueran personajes salidos de alguna historia de Horacio Quiroga.

Con Viggo Mortenesen a la cabeza, quien interpreta a dos personajes, Pedro y Agustín, dos hermanos gemelos, uno bueno y uno malo por ponerlo en un extremo común y cuyas vidas han ido por caminos distintos, un siniestro y perturbador Daniel Fanego en el rol de Adrián, una brillante Sofia Gala Castiglione como la sumisa Rosa y una solida Soledad Villamil, aunque para mí en un papel que no le saca provecho, Todos tenemos un plan termina siendo un interesante producto para ver, si con algunos detalles de guión que se podrían haber ajustado, pero con una impronta narrativa y visual muy elogiable por parte de la directora y su equipo técnico, que logra un filme moroso en su desarrollo pero no menos inquietante.

Como en El pasajero, el personaje asume la identidad del otro y también su historia y su pasado, aunque esta "nueva vida"  tenga la inexorable carga de un cruel destino, del que no puede escapar.

domingo, 11 de agosto de 2013

Arturo Ripstein

"Me gustan los sobrevivientes. Los personajes marginales. Las situaciones y las escenas donde mis criaturas están al final de sus fuerzas. Y siguen y siguen y siguen." Arturo Ripstein

Un artista de la marginalidad

El cineasta mexicano Arturo Ripstein nació en México el 13 de diciembre de 1943. Desde muy joven comenzó su carrera en el cine. Se inició como actor y ayudante de dirección en  varias películas. Es hijo del productor Alfredo Ripstein, quien lo familiarizó desde pequeño con la cinematografía mexicana. Según sus propias palabras, nunca pudo, ni quiso, dedicarse a otra cosa y mientras transitaba la adolescencia comenzó a definirse como realizador de cine. Por aquellos tiempos no existían escuelas de cine que le pudieran dar una formación en la materia, por lo que su aprendizaje consistió fundamentalmente en estar presente en los sets y ver filmar a viejos directores del cine mexicano y extranjeros.

Cuando tenía quince años presenció el rodaje de “Nazarín” (1958) y así  fue como descubrió al gran director de cine Catalán Luis Buñuel, con quien desarrolló una estrecha relación maestro-alumno. Numerosas biografías aseguran que Ripstein fue asistente de dirección de Luis Buñuel en “El ángel exterminador”, pero Ripstein se encarga de desmentirlo en una entrevista, sin dejar de reconocer  su estrecha relación e influencia que tuvo el maestro catalán en su cine.

En 1965, a los 21 años y gracias a la ayuda de su padre, dirige su primera película, “Tiempo de morir”, a partir de un guión  escrito por Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, dos de los más reconocidos escritores latinoamericanos. 

Durante los años setenta, Ripstein se consolidó como director e inició una de las etapas más fructíferas de su carrera, la cual incluye tres de las películas más importantes del cine mexicano contemporáneo: “El castillo de la pureza” (1972), “El lugar sin límites” (1977) y “Cadena  perpetua” (1978).

En 1985, después de varias producciones no muy fructíferas en lo económico, conoció a la escritora Paz Alicia Garciadiego, quien se convertiría en su esposa y principal guionista de sus filmes. La incorporación a su vida y a su cine de Garciadiego le abrió la posibilidad de expresarse sobre la soledad de las almas y la imposibilidad de cambiar la propia naturaleza, temas hoy recurrentes a lo largo de toda su filmografía. La combinación Ripstein - Garciadiego permite aludir a la teoría de la doble articulación del cine. La primera es la historia que el filme cuenta, la segunda es el relato fílmico de esa historia. La primera articulación depende del guionista y de su imaginación, la segunda corresponde al director, y es sólo entonces que podemos hablar de “estilo”, de “cine de autor”, de “originalidad” cinematográfica. La mejor combinación posible es la que junta la mejor historia concebida y la narrativa mejor realizada, fenómeno que en el caso de Ripstein ha ido repitiéndose desde 1985 en cada uno de sus filmes. Esto se puede apreciar particularmente en "El castillo de la pureza" (1972), "Principio y fin" (1993), "La reina de la noche" (1994) y "Profundo carmesí" (1996).

Desde entonces han trabajado juntos en la mayoría de sus largometrajes entre los que se encuentran “Mentiras piadosas” (1988), “La mujer del puerto” (1991), “Principio y fin” (1993), “La reina de la noche” (1994), “Profundo carmesí” (1996), “El evangelio de las maravillas” (1998), “El coronel no tiene quien le escriba” (1999), “Así es la vida” (2000) y “La perdición de los hombres” (2000) entre otros. En todos ellos es muy difícil saber dónde empieza y dónde termina la colaboración entre director y guionista ya que Garciadiego escribe en consulta permanente con Ripstein. No hay un ejemplo similar ni comparable en el cine de una simbiosis tan profunda y enriquecedora como la de estos dos artistas. Sobre el trabajo realizado junto con su compañero, Paz Alicia  Garciadiego dijo: “Tenemos una visión del mundo similar. No es la suma de dos visiones, hay una parte de él y otra que es mía y se combinan. A los dos nos interesan las mismas historias y tenemos el mismo tono para contarlas”

El uso frecuente del plano-secuencia se ha convertido en su herramienta principal para la puesta en escena. Esta característica, basada en la necesidad de plasmar sus historias fuertes con el mayor rigor dramático, ha hecho que sea un director controvertido. Ripstein no es un director de medias tintas, puede ser amado y odiado por muchos, pero nunca ignorado. Algunos críticos han calificado a sus filmes como lentos, sombríos y depresivos; y esto sin duda es así. La mirada del mundo está puesta ahí, en lugar donde más nos duele. A Ripstein no le interesan otras cuestiones que no estén ligadas con la condición humana. Los padecimientos, las miserias y la lucha diaria por sobrevivir en una sociedad caníbal que devora a sus propios miembros, son elementos que Ripstein maneja con perfección de cirujano. Su cine, es en alguna medida, la metáfora de una Latinoamérica desangrada por reiterados procesos de devastación foráneos, que dejaron su marcan en la desigualdad social y la falta de inclusión de grandes sectores populares.

En las películas de Ripstein se vislumbra un estilo propio, personal e intransferible, que se ve materializado en las constantes obsesiones que componen un conjunto de rasgos que son en definitiva los que lo identifican como un creador de pesadillas cotidianas. Sus diversas historias mantienen fuertes puntos de unión entre todas ellas y  han ido poco a poco configurando la huella de una construcción mayor, que es en definitiva, la visión de un artista. Así, en el cine de Ripstein, la historia y la forma precisa de contarla, el qué y el cómo, se implican y determinan mutuamente y son por tanto indivisibles.

Para Arturo Ripstein  la naturaleza de su cine está en transformar en imágenes en movimiento, lo que inicialmente fue concebido como verbo-palabra, es decir hacer visual lo que es verbal. La idea, que bien puede resumir las búsquedas estéticas y narrativas del autor, denota, además, el camino que sigue todo su proceso de creación. Si el lenguaje estructura el pensamiento y por tanto conforma el concepto del mundo, el lenguaje fílmico de Ripstein será la expresión esencial de su forma de ver y concebir ese mundo.

Su relación con la literatura

Se podría decir que antes de ser  director de cine Ripstein es un fervoroso lector, lo que lo ha llevado a tener una relación muy particular entre cine y literatura al punto de utilizar destacadas novelas  o trabajar con reconocidos autores. Ripstein tiene en su mirada la pasión de hacer cine con la capacidad de disfrutar siempre una buena novela. Va de las novelas al cine y a cada regreso aporta una nueva lectura cinematográfica de la literatura y una visión literaria distinta de las películas. Va de Conrad a Rulfo, de Leñero a Austen, de Nabokov a García Márquez y en su última película, de Flaubert a Paz Alicia Garciadiego.

Tres años después de su debut como director, dirige “Los recuerdos del porvenir”, sobre la novela de Elena Garro. Su primera película internacional es “Foxtrot” (1975) con el escritor H.A.L. Craig, a la que siguen una serie de adaptaciones brillantes. Esta primera etapa de la trayectoria de Arturo Ripstein estuvo marcada por la filmación de guiones de autores como José Emilio Pacheco, "El castillo de la pureza", (1972), José Donoso, "El lugar sin  límites" (1977), “La seducción” (1979) en colaboración con Carlos Castañón, Manuel Puig, "El otro" (1984), Vicente Leñero, "El Evangelio de las Maravillas" (1998)   que culminan en “El imperio de la fortuna” (1985), brillante adaptación de Juan Rulfo, con la que logra un éxito internacional que aumenta posteriormente con “Principio y fin” (1993), adaptación de la novela del egipcio Naguib Mahfuz y “El Coronel no tiene quien le escriba” (1999) sobre la novela de Gabriel García Márquez, “Así es la vida” (2000) donde toma la obra teatral “Medea”  de Erúpides para re elaborar el mito y “Carnaval de Sodoma” (2006) sobre la novela de Pedro Antonio Valdez. 

Su último filme “Las razones del corazón” (2011) es una versión libre de la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert. Abarca los capítulos que van desde la debacle física y espiritual de Emma Bovary hasta su suicidio, y surge del interés en trabajar sobre el recuerdo, sin hacerlo minuciosamente sobre el texto.Amada y compadecida por diversas generaciones desde que Gustave Flaubert la diera a conocer por entregas en la Revue de Paris en 1865, la figura de Emma Bovary se antoja tan rica como contradictoria. Su vida y su actitud quieren ser de vanguardia y compendio de la liberación de la mujer y la conquista del placer femenino, pero al mismo tiempo su esclavitud a las pasiones no le permite romper esa dependencia y sumisión respecto a los hombres. Esta imposible convivencia es la que expresa “Las razones del corazón” con admirable sutileza, manifiesta en la gran interpretación de Arcelia Ramírez y en un guión que hace brillar las paradojas del amor.

Es interesante hablar de "Tiempo de morir", su primera película realizada en 1965 partir de un guión de Gabriel García Márquez  y Carlos Fuentes, porque de alguna manera muestra algunos aspectos que se irán repitiendo a lo largo de toda la obra del autor. Tiempo de morir sorprende además, por la claridad con que, a pesar de sus 21 años, expone ciertos contenidos complejos y por tener una factura formal de excelente nivel técnico. Desarrollada como western, Tiempo de morir, rompe con el modelo del héroe norteamericano muy utilizado por el género en filmes de John Ford (1894–1973) o Henry Hathaway (1898–1985), para elaborar la figura del anti héroe, aquel que ya ha pagado su deuda con la sociedad, que lo ha perdido todo y que solo quiere vivir en paz.

El filme cuenta la historia de Juan Sayago, que sale de la cárcel tras 18 años de encierro sólo para enfrentarse a la venganza de los hermanos Trueba, hijos del hombre que él mató. Los intentos de Sayago por construir una nueva vida en paz son en vano. Luego de soportar pacientemente las provocaciones del mayor de los hermanos, a Sayago no le queda otra que enfrentarse a él en duelo y lo mata. El más joven, que sin saber quién es, ha hecho de Sayago una especie de maestro y padre a la vez, se ve obligado a matarlo por la espalda. 

Utilizando la tragedia, un género que le es afín y con el que se siente más que cómodo, Ripstein construye una historia en donde el destino aparece como una fuerza suprema, fatal, que es imposible eludir o cambiar (características  principales de la tragedia) La metáfora del encierro, aun dentro de ámbitos abiertos, la cárcel es la garantía de vida para Sayago mientras que la libertad, es enfrentarse a su inexorable destino, está constantemente presente a lo largo del filme. El manejo de cómo va armando paralelamente una trama que cierra y ata los todos cabos sueltos entre personajes y circunstancias es verdaderamente importante de destacar, Vasta citar algunas partes del filme como para entender lo que se está diciendo: Sayago asume el 
papel del padre que él mató para el joven Trueba; la cruz frente a la que vemos por primera vez sobre el rostro de Sayago es donde morirá; Trueba padre supuestamente fue muerto por la espalda y por la espalda 
Sayago será asesinado. Como vemos, piezas de un rompecabezas que terminan encajando a la perfección.

Con tan solo 21 años, Ripstein, lejos de buscar la seguridad en una resolución convencional, decide tomar los riesgos como los hace un vaquero cuando  se monta en un toro salvaje y se larga a manejar la narración con una fuerte predominancia de planos-secuencia muy largos y una cámara muy móvil, la cual está perfectamente empelada porque establece con rigor narrativo los puntos de vista de los personajes. 

Un ejemplo es la difícil escena en que Sayago, a pie, es atacado por Trueba a caballo. La cámara sigue a los personajes en la acción mientras va armando alrededor de ellos una imbricada red con diferentes objetos que define su espacio y capta su sensación de confinamiento incluso en lugares abiertos.
Guillermo Granillo.

Es oportuno hablar de uno de sus filmes más emblemáticos en la filmografía de Ripstein como es “Profundo Carmesí”  y hacer una comparación con su primera película “Tiempo de Morir” Aquí Arturo Ripstein confirma la madurez plena de su arte y vuelve a asombrar a quienes conocen su cine. Basada en hechos reales,  Profundo carmesí es una cruenta historia de amor y muerte anudada por el destino: Coral Fabre, una enfermera obesa, y el gigoló Nicolás Estrella, encontrarán juntos la mitad oscura que les complementa, y sólo unidos por una patológica atracción podrán cumplir su sangrienta trayectoria. 

El filme, planteado como una road movie, muestra nuevamente las visiones de un mundo desolado y sin salida: la fuerza desatada de la pasión amorosa incuba su propia destrucción. El encierro vuelve otra vez sobre Ripstein como una circular obsesión. Los amantes están encerrados en sus propias limitaciones su imposibilidad de amar por fuera de lo patológico. La tragedia vuelve a ser el género utilizado y tanto en “Tiempo de morir” como en "Profundo carmesí", los personajes se ahogan en las turbias aguas de los antihéroes.

Con un humor negro y retorcido, las andanzas de Coral y Nicolás se convierten en una carretera sin regreso, que sólo puede conducir a un sitio... el de la muerte. El reflejo de sus cuerpos encerrados en un charco de agua oscura y espesa como la sangre es la más poderosa metáfora con la que se cierra  el círculo.

Conclusión

Se puede decir que Arturo Ripstein es hoy uno de los grandes realizadores del cine latinoamericano actual, su trayectoria como cineasta trasciende las fronteras de lo formal para imponer un estilo único, en el que tragedia y melodrama se alternan, incluso se combinan para dar forma a un mundo opresivo, cargado de personajes torturados y enfrentados a su cruel destino. 

En sus más de treinta años de quehacer cinematográfico, Ripstein ha conseguido un dominio virtuoso del oficio, al tiempo que ha depurado y pulido su estilo; sus películas, salvo contadas excepciones, hablan de lo que realmente le importa. Una y otra vez, aunque lo que refiere cada cinta sea diverso, reaparecen las mismas imágenes, las mismas visiones.

Biografía

Arturo Ripstein: la construcción sin fin  Susana López Aranda. 
Las razones del corazón, de Arturo Ripstein Hasta los confines de la desgracia Gabriela Ragonese
Entrevista con Arturo Ripstein. Ripstein y su carnaval de Sodoma Martín Bustamante
Paranaguá, Paulo Antonio. Arturo Ripstein. Madrid, Cátedra / Filmoteca Española, 1997. P. 8
Así es la vida de Arturo Ripstein. Una "nueva escritura" sobre Medea de Séneca Por Araceli Mariel Arreche  


jueves, 25 de julio de 2013

Dark skies de Scott Stewart

El miedo llega desde el espacio

La verdad que me sorprendió, "Dark skies" (2013) de Scott Stewart, es un filme, si se quiere, diferente a todo lo que este nuevo director ha venido haciendo. Sus dos películas anteriores "Legión" (2010) y "Priest" (2011) fueron  muy malas, sus historias eran realmente flojas y el uso excesivo de los efectos visuales fue contraproducente, ya que  no ayudaron para nada a mejorar los problemas que tenían los guiones. Con esta nueva película, el director no se aleja de las historias fantásticas, pero si del uso de efectos digitales, y se adentra en una trama mucho mas realista, dramática y terrorífica. El filme cuenta la historia de una familia que es acosada por seres extraterrestres, los grises, para ser mas especifico, lo que hace que su vida se convierta en un verdadero calvario. 

Casi sin que veamos a los seres de otro planeta y utilizando recursos genuinos del cine, Scott, construye una película muy solvente, narrativamente impecable, con  un uso adecuado de los tiempos cinematográfico y un suspense que va creciendo hasta hacerse realmente espeluznante.

Es saludable ver el cambio que ha hecho el director, puesto que aquí se vislumbra un profesional mas maduro, mucho mas seguro y con otras intensiones, que se alejan por completo de la parafernalia  visual. Con "Dark skies", Scott, recuerda al Spielberg de "Encuentros cercanos" o a los filmes que se hacían en la década del 80 sobre alienígenas, pero con un agregado, que sabe como conjugar la fantasía con el terror al estilo "Actividad paranormal".

Sin ser una gran película, "Dark skies", resulta un entretenimiento muy provechoso, que por momentos asusta y mucho. Rescato el nuevo rumbo que ha encarado el director,  me parece que sea quizá el punto de partida para que se pueda alejar de las historia simplistas, cargadas de efectos y sin trascendencia. Ojalá siga por este camino.

lunes, 1 de abril de 2013

Lo imposible de Juan Antonio Bayona

La fuerza del amor
Juan Antonio Bayona, al igual que sus coterráneos Rodrigo Cortes,  Jaume Balagueró y Jaume Collet -Serra, pegó el saltito a Hollywood y se dio el gusto y el lujo de hacer una película con gran presupuesto y con actores de nivel internacional, y no esta mal, esta bien que así sea. A los directores de cine, como a cualquier otro artista, lo que les interesa es trascender y la mirada puesta en el "norte", siempre es un punto de referencia para muchos, que como él buscan popularidad y una buena suma de divisas. Por suerte, el lenguaje del cine no tiene fronteras,  y uno puede hacer películas tanto en la  India como en "Yankylandia" y la verdad es que  Bayona, después del éxito obtenido con "El orfanato", hizo méritos suficientes como para poner sus pies en territorio Norteamericano, donde   como todos sabemos, mandan Steven Spielberg, George Lucas y algún que otro productor de fuste.

"Lo imposible", es un filme que nada tiene que envidiarle a cualquier otro producto producido y dirigido por alguno de los "popes" de la industria cinematográfica americana, incluso, hasta me atrevería a  decirlo, es sustancialmente mejor, porque Bayona sabe en donde hacer foco en una historia real ocurrida a una familia durante el Tsunami del 2004 en las costas de Tailandia.

Con gran oficio, prolijidad extrema, rigor narrativo y excelentes interpretaciones, el director Catalán, logra un filme mas que emotivo, que traspasa los limites de lo conceptual, y que a pesar de ser una película con la marca registrada en el orillo "Made in USA"  mantiene esa sustancial frescura y espontaneidad del cine Europeo. Bayona no escatima en gastos, pero tampoco los malgasta, cada magnifico efecto especial, está puesto en el lugar justo y el momento  justo, lo que hace que el filme se sienta y se vea diferente a cualquier producto venido de las tierras del norte.

Quizá, y esta sea mi única critica, Bayona se ha metido demasiado con las circunstancias y peripecias de la familia, que se ve separada por la irrupción súbita de la gran masa de agua mientras están de vacaciones, que ha dejado el entorno como en otro plano. Lo mas probable a propósito y como un recurso netamente expresivo, lo que es perfectamente aceptable y respetable. Que quiero decir con esto, que todo lo que rodea al desastre ocurrido en gran parte del sudeste asiático, esta como "ligth". Casi no hay gritos, no hay llantos, no hay dolor, toda la fuerza de la tragedia esta puesta en los personajes del filme. No es que este mal, sino que a mi me creo una  pequeña disonancia, que hizo que el filme no vibrara al unísono y no me terminara de cerrar en su conjunto. Igual es solo un detalle, que no desmerece para nada a la película.

Con interpretaciones impecables de Naoimi Watts y  Ewan MacGregor "Lo imposible" es un filme altamente recomendable, por su emotividad, su impecable factura, en especial en las escenas en donde el mar arrasa con todo a su paso, y su sorprendente historia.  

jueves, 14 de febrero de 2013

Gasland de Josh Fox

Bienvenidos a "Gasland" la tierra de la contaminación 

Acabo de ver "Gasland" un documental de Josh Fox premiado en Sundance film Festival y realmente he quedado completamente pasmado, abrumado y con una cierta inquietud recorriéndome  todo el cuerpo. Es que "Gasland" ahonda  en el tema de las empresas productoras de gas  y como su avance en la búsqueda del preciado combustible, ha ido contaminando las napas de las distintas regiones estadounidenses en donde se extrae el volátil elemento. Esta contaminación se produce por lo que se denomina fractura del terreno. Cuando se perfora la tierra para extraer del gas, las regiones aledañas al ingreso de las brocas se agrietan, produciendo filtraciones, las cuales contaminan a su vez las napas subterráneas de agua potable. Pero además, no solo existe contaminación por el propio gas butano, sino que existe otro tipo de contaminación secundaria provocada por los químicos utilizados en la extracción. Así, el agua y la tierra contienen bencenos, arsénico, cromo, plomo, mercurio, alcohol etílico y otros contaminantes muy peligroso y nocivos para la salud.

El filme, es realmente magnifico, ya que no solo deja al descubierto el negocio y la relación con el poder, sino que reflexiona sobre el futuro de un país adicto y dependiente a  los combustibles fósiles, lo que lo hace una nación, que como bien lo anuncia su título, se ha convertido en una tierra gasífera y petrolera por excelencia. George Bush, Dick Cheney y otros comparten una gran parte del negocio, por eso, las leyes de protección ambiental han hecho la vista gorda a todas estas atrocidades al medio ambiente durante décadas. 

Espectacular momento en que se enciende el agua que sale de la canilla
El director Josh Fox, con un estilo despojado de cualquier convencionalismo documental y asemejándose al cine denuncia de Michael Moore, sigue con su cámara, al igual que una road movie,  la ruta de la explotación de gas a lo largo de casi todo el territorio Norteamericano, para finalizar su recorrido en el estado de Texas, capital de la industria petrolera y gasífera. En cada lugar donde hace stop  se encuentra con testimonios que se repiten una y otra vez. Aguas negras, gas que sale de las tuberías y que explota al abrir el grifo si se le acerca una llama, peces muertos, animales enfermos y moribundos y personas con graves padecimientos de salud, son algunas de las historias en común.

El documental intenta obtener una respuesta por parte de los funcionarios de salud ambiental como así de las empresas que extraen el gas (estos últimos nunca le dieron una entrevista), datos que ayudan a completar en gran parte el relato, pero que no son el punto mas fuerte, este esta puesto en los testimonios de los damnificados y sus reflexiones sobre como la industria, con sus incursiones inescrupulosas e irresponsables, han ido modificando el paisaje agreste para convertirlo en una tierra yerma y desolada a causa de la contaminación.

Profundo, veraz, contundente, reflexivo, de visión indispensable, así es "Gasland", un filme que permite mirarnos a nosotros, los que estamos del otro lado, y ver como esta el tema por aquí, en especial en las zonas de producción de gas (el sur de nuestro país)  porque como dice hacia el final la narración en off del propio director, "Viendo el avance de estas empresas, Gasland se puede extender y muy pronto transformar el lugar que hoy estamos habitando.