sábado, 29 de diciembre de 2012

La otra tierra de Mike Cahill

Vuelo hacia la redención

"Si uno pudiera tener la oportunidad de redimirse de los errores cometidos en esta vida  en otro mundo ¿lo haría?". Esa es la gran pregunta que plantea  "La otra tierra", un filme independiente y potente en donde la fantasía se mezcla con la realidad mas dolorosa.

El director debutante Mike Cahill, antes solo había dirigido el documental "Boxeadores y bailarinas", logra una película profunda, al estilo de "21 gramos" de Alejandro Gonález Iñárritu, pero sin la complejidad narrativa que caracteriza los filmes realizados por la dupla Iñarritu-Arriaga, en donde la redención es el eje por el cual transita la trama principal y su  protagonista.

Rhoda, interpretada por la actriz Brit Marling, co guionista del filme junto con el director, es responsable de un terrible accidente automovilístico que cuesta la vida de una madre, su pequeño hijo y deja al padre en un coma profundo durante años. Luego de cumplir condena  por su imprudente accionar, Rhoda sale de prisión  atormentada por lo que ha hecho. Nada puede hacer que no se sienta culpable de esas muertes y su existencia entra en una espiral, que como un agujero negro, se la va tragando en vida.

Paralelamente se descubre la aparición de un nuevo planeta igual a la tierra  y se empiezan a gestar  esfuerzos por contactarse con sus habitantes y se planifican los primeros viajes a ese nuevo planeta tierra. Los primeros contactos dan que allí viven las mismas personas que habitan aquí en nuestra tierra, o sea que hay dobles de todos los habitantes del planeta.

Rhoda descubre que John Burroughs, rol representado por el actor William Maphoter,  se ha recuperado del coma y decide acercarse a él como una manera de poder pedir perdón por su error, pero no puede romper el muro de hielo que él ha creado a su alrededor y se ofrece como una ayudante en las tareas domesticas, situación que él acepta.

Rhoda sueña con ir a ese nuevo planeta, quiere escapar de este mundo y de su pasado y se anota en un concurso para ser una de la personas afortunadas en ir a ese nuevo planeta, pero cuando descubre que al ir allí uno puede modificar algunos hechos pasados acaecidos en esta tierra, la idea de redención cobra una importancia potencial en su vida.

Con sensibilidad y plasticidad  Mike Cahill consigue un filme completamente terrenal, pues la otra tierra nunca se muestra y termina siendo una excusa para contarnos una historia signada por la tragedia, el dolor y la reparación. Como Jack Jordan, el personaje que interpreto Benicio del Toro en "21 gramos", Rhoda lleva el peso de la culpa  sobre sus espaldas y esta decidida a quitársela de la manera que sea. 

Excelente filme, para ver y reflexionar sobre  muchas de nuestras conductas y sobre la condición humana, esa que muchas veces busca explicaciones fuera de este mundo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario