lunes, 22 de noviembre de 2010

El eco de Yam Laranas

 Horror estilo asiático

"El eco" es una película de terror que se ajusta a los típicos filmes de fantasmas o casas embrujadas  y sin embargo resulta ser mucho más entretenida de lo que uno se imaginaba a priori. La razón  de por que "El eco"  es una película que se puede ver y disfrutar a pleno, se debe en gran parte al ojo de su director Yam Laranas, un realizador Filipino, que en 2004 estreno el filme "Sigaw" que es una primera versión de "El eco". En esta remake, Laranas demuestra ser un director que sabe manejar el suspenso, el horror y los sobresaltos de manera exacta. Con  una correcta utilización de planos, movimientos de cámara, fotografía y  banda sonora, el realizador crea un filme ominoso, subyugante e inquietante.

En el estilo de  los filmes de horror asiático "El eco" recuerda a "Dark water" de Hideo Nakata.  y su trama bastante simple, se ve potenciada gracias a los tenebrosos climas que Yam Laranas va creando a lo largo de todo el filme, mediante la utilización de primeros planos, movimientos de cámara suaves y bien justificados, fueras de  campo y encuadres sugestivos y amenazantes.

Boby Reynols (Jesse Bradford)  es un ex presidiario que acaba de salir en libertad condicional y regresa al departamento de su  madre, quien se ha suicidado  Una vez allí el gigantesco edificio y los habitantes del piso donde vive  se convertirán en un lento descenso a los infiernos y en la revelación de lo que realmente le ocurrió a su madre.

Simple pero efectiva, "El eco" resulta un filme de horror interesante, perfecto  para disfrutar de una buena dosis de horror y suspenso y con el agregado de estar viendo un producto de calidad.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Esta vivo de Josef Rusnak

Una remake deslucida
En 1974 del director Larry Cohen estrenaba el filme "Esta vivo", que aquí en nuestro país se conoció como "El monstruo esta vivo" El filme de bajo presupuesto, sorprendió gratamente por el suspenso y terror que mostraba la película. En esa época se habían estrenado filmes como "El exorcista" (William Friedkin) y "El bebe de Rosmary" (Roman Polansky) por lo que todo lo que tuiviera que ver con algo malvado encarnado en una inocente criatura era muy bienvenido. Si bien el filme no fue un exponente del género de terror no paso desapercibido por las cualidades ya mencionadas. Ahora, a más de de treinta años de su estreno el director Josef Rusnak decidió realizar una "remake" de aquel legendario filme de horror y lo hizo con mucho más presupuesto a disposición que el que pudo tener Larry Cohen en su momento. El resultado no es de lo mejor, porque a pesar de que los tiempos cambian y la tecnología acompaña al lenguaje del cine, el filme de Rusnak resulta una película completamente anodina, carente de suspenso, aburrida e inverosímil. Todo lo bueno que tenia el filme de Cohen quedo relegado a algunas  escenas truculentas en donde abunda la sangre y un par de efectos digitales que no hacen otra cosa que sobrevalorar al filme original.  La cuestión pasa porque, como le sucede a la mayoría de los nuevos realizadores formados en la era de digital, ponen toda su energía en los efectos digitales  y no tanto en el manejo del suspenso, algo elemental en este tipo del películas. Rusnak no es Cohen, a este director le quedan mejor los filmes de acción, lo demostró en "The contractor" mientras que Cohen si sabe como manejar el suspenso y el horror porque lo puso en práctica en varias de sus otras películas.
Afiche original de 1974

Haciendo las inevitables comparaciones debo decir que el filme de Cohen logro perturbarme demasiado, mientras que el que hizo Rusnak no me movió ni un pelo e incluso me aburrió en varios pasajes. No se porque Hollywood se empecina en reciclar viejos filmes que en alguna medida dejaron una marca en la industria,  pues en la mayoría de los casos nunca han superado lo hecho por el original. Esto es algo que deberán reveer los productores y poner más énfasis en promocionar nuevas historias en vez de resucitar viejas ideas por más originales y buenas que hayan sido.

domingo, 3 de octubre de 2010

Stephen King y yo

Me encanta Stephen King, adoro sus historias, su forma de concebir el terror, su visión de un mundo apocalíptico y su capacidad de combinar el horror más visceral con las cosas más naturales y comunes. King es un genio de la narrativa actual, sus novelas y cuentos son verdaderas obras maestras dentro del género y nadie lo puede bajar del podio en el que esta desde hace más de 30 años. 

Mi primer contacto con este gran autor de Maine, Colorado fue cuando empezaba a despertar a la pubertad con apenas 15 o 16 años. Creo que fue "El resplandor" la primera novela que leí. Así fue como comenzó una relación pasional que siguió y sigue en la actualidad. Recuerdo que después de haberla leído algo en mi cambió para siempre. Mi mundo, tal cual como lo concebía, había desaparecido. King me abría las puertas hacia otra realidad posible, hacia otros universos, mágicos, ominosos y sibilantes. ¡Que  miedo que me daba y a la vez que placer sentía!  Mis noches se hicieron interminables y espantosas, criaturas abisales y horribles monstruos atravesaron mi cuerpo e inundaron mi cabeza, consumiéndome noche tras noche. Todo empezó a modificarse a mi alrededor, las cosas que me rodeaban pasaron a ser demonios, amenazas sigilosas en una noche cerrada y tormentosa. Empezaba a sentir que aquella simple lectura que hablaba de un hombre acosado por sus propios  fantasmas me había sacado de mi adolescencia rebelde para adentrarme en la oscuridad más absoluta, en esas extrañas regiones del imaginario a donde solo te puede llevar un genio como King. 
Me di cuenta que estaba inmerso en su mundo, ahora era parte de su psiquis, de su genialidad y también de sus miedos. Stephen  King y yo éramos una sola persona, una  única unidad creativa. Comencé a escribir, quería ser su émulo, su imagen y semejanza. Mis primeros escarceos literarios coqueteaban con su estilo, con sus ideas, con sus monstruos y  con sus abismos insondables. 

Luego vinieron  otras  novelas "Carrie", "Salems Lot",  "La zona muerta", "Cementerio de animales", "La niebla" y los cuentos de "El umbral de la noche". Posteriormente llegaron las  películas, creo que me las vi casi todas, incluso hasta las mas fojas como "Maximun overdrive"(la única que King se animo a dirigir)  o "Graveyard shif" (Ralph S Singleton) o "Needful Things" (Fraser C Heston) Además de estas películas vi "Carrie" (Brian de Palma) "El resplandor" (Stanley Kubrik) "Chistine" (John Carpenter) "Salems Lot" (Tobe Hooper) "Cujo" (Lewis Teague) "Los ojos del gato" (Lewis Teague) "La zona muerta" (David Cronenberg) "Firestarter" (Mark Lester) "Cementerio de animales" (Mary Lambert) "Los niños del maíz" (Fritz Kiersch) "A veces vuelven" (Tom MacLoughlin) "Cuenta conmigo" (Rob Reiner) "Misery" (Rob Reiner) "The lawnmower man" (Brett Leonard)  "La mitad siniestra" (George A Romero) "It" (Tomy Lee Wallace) "Dreamcatcher" (Lawrence Kasdan) "La milla verde" (Frank Darabont) "Dolores Claiborne" (Taylor Hackford) "La niebla" (Frank Darabont)  "Thinner" (Tom Holland) "Apt pupil" (Bryan Singer) "Hearts in Atlantis"(Scott Hicks) "The shawnshank redemption" (Frank Darabont) y alguna otra que se me escapa por ahí.

Stephen King representa para mi todo aquello que esta en el sub consiente humano. El poder  convocante de su manifiesta forma de percibir el horror esta dado a través de lo natural o lo cotidiano. Los objetos cobran forma dentro del mundo de King como seres monstruosos, abominables y malignos. Son la representación de nuestros propios miedos ancestrales, la sublimación de nuestro instinto de supervivencia. Las novelas y las películas están imbuidas de ese aire malicioso y demoníaco que nos perturba aún de grandes y que de niños no nos dejaba dormir. Estoy convencido que Stephen King sigue siendo  un niño miedoso que no duerme por la noches y que no tiene otra alternativa para exorcizar sus propios demonios que escribirlos, retratarlos sobre un papel. Seguramente, la literatura de Stephen King seguirá vigente en la medida en que uno mantenga viva esa visión de pesadilla, ese temor a lo desconocido, esa curiosidad por  el lado oscuro, pero por sobre todas las cosas  mantendrá su  vigencia  mientras uno  no pierda la capacidad de asombro, pues sin ella seria imposible leer autores como él.

 

domingo, 19 de septiembre de 2010

Shrink de Jonas Pate

 El cine en el diván

El mundo del cine es visto en esta película del director Jonas Pate desde la visión de un psiquiatra especializado en atender a celebridades de la industria. Actores, directores, productores y guionistas, pasan por su diván para exponer sus angustias y sus obseciones.El problema radica en que Henry Carter (Kevin Spacey), el psiquiatra en cuestión, tiene unos terribles "mambos" no resueltos en su propia vida. Adicto a las drogas e imposibilitado de superar el suicidio de su mujer, Carter intenta solucionarle los problemas a los demás desde el más profundo resentimiento, a veces, incluso hasta parece odiarlos. Escribe libros de auto ayuda como una manera de salvar su propia existencia y poner un poco de satisfacción y felicidad a su desdichada y caótica vida. Pero las cosas va a empezar a cambiar cuando su padre, el doctor Robert Carter (Robert Loggia) y también psiquiatra, le derive a Jemma (Keke Palmer) una adolescente  con problemas en la escuela, quien arrastra el suicido de su madre y que sera de alguna manera, el espejo donde Carter pueda mirarse y hacer una introspección hacia su propio conflicto.

El filme es  brillante por donde se lo mire, lleno de ingeniosos diálogos y jugosos personajes y brinda un interesante muestreo del mundo del cine y cuales son las patologías psquiátricas que padecen los que trabajan dentro de esa industria. Kevin Spacey esta realmente fantástico, su interpretación de Henry Carter como un psiquiatra atormentado, abandonado y sin esperanzas, es realmente lo mejor que le he visto en su carrera.
Por su parte el director Jonas Pate demuestra un crecimiento intelectual en relación a sus anteriores trabajos al abordar el filme de manera muy creativa. Planos largos, silencios, encuadres magníficamente compuestos junto a una música excelente, hacen que "Shrink" se disfrute plenamente, en especial, los que tenemos algo que ver con el cine y hemos vivido alguna de sus paranoias.

lunes, 16 de agosto de 2010

Franklyn de Gerald Mac Morrow

Perdidos en Londres

"Franklyn" del debutante en el largometraje Gerald Mac Morrow es un filme que intenta unir dos universos en un mismo relato y si bien el filme al final se entiende perfectamente, por momentos la conjunción de esos dos mundos resulta un tanto ambicioso.

En un futuro la ciudad de Londres esta dominada por el fervor religioso, pero no por una sola religión sino por cientas, pues es obligatorio tener una fe, no importa cual sea. Dentro de esa Babel futurista esta Jonathan Preest (Ryan Phillippe) un enmascarado que deambula  por la bulliciosa y caótica ciudad  luchando contra el sistema, es una especie de enemigo público que lucha contra cualquier fe religiosa y contra el gobierno.

Paralelamente, en el Londres actual, Milo (Sam Riley) es abandonado por su novia y pocos días antes de casarse se reencuentra con un amor de juventud. En otra parte de la ciudad Emilia (Eva Green) una estudiante de arte con problemas psicológicos graba sus intentos de suicidio como parte de una propuesta artística y Peter Esser (Bernard Hill) es un padre que busca desperadamente a su hijo por la ciudad, es un soldado veterano de la Guerra del Golfo con aparentes problemas psquiátricos. Estas tres historias se mezclan con la Preest de manera alternada, sin que se puedan encontrar nexos hasta más o menos la mitad del filme, esto hace que al principio uno no entienda bien de que va la película y que relación tienen todos esos personajes, por suerte y gracias al oficio de Mac Morrow todo se aclara hacia el final.

Con una estética futurista alucinante, los trajes y la ambientación de ese Londres del futuro son verdaderos hallazgos, Franklyn se inserta dentro la linea de filmes al estilo de "V de Vendeta" de James McTeigue pero con mucha menos acción y más drama, porque en definitiva lo que porpone la película no es una historia de ciencia ficción sino una historia de personajes solitarios y con problemas.



miércoles, 11 de agosto de 2010

El origen de Christopher Nolan

La invención de Nolan

Magnifica, apabullante, ingeniosa, novedosa, así es "El origen" el ultimo filme de Christopher Nolan, que parece haber vuelto a sus comienzos, cuando sorprendía al público y a la critica con la excelente "Memento". Si el filme que lo llevo a la fama resultaba complejo en su estructura y difícil de dilucidar, con "El origen"  Nolan ha logrado superarse ampliamente en cuanto complejidad se se refiere, porque el filme que interpreta Leonardo Dicaprio es como una cebolla, mientras más capas se sacan más profundo se viaja y más intrincada y sorprendente se vuelve la trama.


 En "El origen" la mente humana vuelve a estar presente esta vez representada a tavés de los sueños, esos mundos paralelos y  desconocidos que aparecen en nuestro subconsciente y que pueblan nuestra imaginación cuando dormimos. 
Cobb (Di Caprio) es un personaje que se dedica a meterse dentro los sueños de las personas con el propósito de robarle información confidencial, la cual luego usa en su provecho. Cobb y su equipo enfrentan un nuevo desafío a pedido de Saito (Ken Watanabe)  ingresar en la mente Robert Fisher (Cillian Murphy) hijo de un  empresario muy  importante a punto de morir, con la intensión de sembrar una semilla en su sub consiente (de ahí el título) para que no siga los pasos de su padre y la empresa termine con la muerte de su fundador. Pavada de idea.

A medida que el equipo liderado por Cobb se va metiendo más profundamente en el inconsiente de Fisher nuevos sueños van apareciendo y en cada uno de ellos los protagonistas deben vivir distintas situaciones al mismo tiempo pero en espacios diferentes, por eso lo de las capas de la cebolla. Nolan va construyendo el relato de  modo que cada  nivel en la profundidad del sueño resulta aún más complejo. Lo interesante es que nunca sabemos a ciencia cierta que es lo real y que es parte del sueño y esto es porque Nolan no hace distingos desde lo estético. Todo esta filmado con la misma luz, el mismo calor y la misma banda sonora, de esta manera el espectador cae en la trampa de no saber nunca cuando es realidad y cuando se esta dentro del mundo onírico. Como Bioy Casares en La invensión de Morel, Nolan crea su propio soñador y  al terminar de ver la película uno se pregunta ¿en el sueño de quien estuve metido?

Con efectos visuales que sorprenden y un elenco más que sobresaliente "El origen" esta destinada a ser la película del año y seguramente con el tiempo se va a convertir en una película de culto, así como los hermanos Wachowsky nos metieron dentro de la "Matrix", Nolan lo hace ahora con los sueños.
Un detalle, si estuvieron atentos toda la película vean el plano del final, porque es una verdadera genialidad del director.

domingo, 25 de julio de 2010

Temple Grandin de Mick Jackson

Abrazos negados
 
Cuando a finales de los años 80 el director Barry Levinson presentaba su película "Rain man" muchos comenzamos a descubrir el término austismo, hasta ese momento prácticamente desconocido. Para esa época era poco lo que se sabía acerca de esta disfuncionalidad de la conducta que se inicia en los primeros años de vida  y hasta la actualidad no presenta cura. Fue gracias al filme de Levinson y a una magistral interpretación de Dustin Hoffman en el papel de Raymond Babbitt, que tuvimos conocimiento de lo que significa ser una persona autista y cuales son sus virtudes y limitaciones. Hoy, después más de veinte años del estreno del filme, el autismo sigue siendo una enfermedad neurobiológica que afecta a gran cantidad de niños y cuyas causas aún se discuten dentro del ambiente científico y académico.

Ahora, el veterano director Mick Jackson ("El gurdaespaldas") vuelve sobre el tema con el caso real de Temple Grandin, una joven que a los cuatro años fue diagnosticada con autismo y que gracias a los esfuerzos de su madre y  a sus habilidades especiales, logro superar las barreras de la enfermedad, pero también las de la sociedad, que muchas veces, y más en aquel tiempo, la historia sucede en la década del 60, veía a este tipo de personas como "freek".

Desde joven Temple se mostró como una adolescente inquieta y con habilidades para todo lo que es el diseño mecánico y comenzó a tener un particular afecto por los animales, en especial por el ganado bobino, al cual le dedico prácticamente su vida. La  historia de Temple Grandin es una verdadera demostración de que ser autista significa ser distinto pero no inferior. Su esfuerzo por querer ser una persona normal e integrada  en el contexto social de su época, la llevo a recibir un título Universitario y a tener un doctorado en ciencia animal.

La verdadera Temple Grandin junto a la actriz Claire Danes
Temple ve el mundo en base a imagenes mentales, las cuales se acumulan en su memoria y se propagan por su cerebro en una sucesión de flashes. Así como Raymond Babbitt, podía hacer complicados cálculos matemáticos en solo segundos o recordar fechas y sucesos acaecidos hace años, Temple Grandin puede guardar en su mente, al igual que un scanner, todo lo que observan sus ojos. Pero Temple tiene una necesidad de afecto insatisfecha, uno de los factores que se presume, puede ser la causa del autismo, lo que la lleva a construir "la maquina de los abrazos", un aparato mecánico en el cual ella se mete cada vez que su mundo se ve amenazado y que copio de un modelo similar usado para inmovilizar al ganado cuando se lo vacuna.

Además de conocer la extraordinaria historia de la verdadera Temple Grandin, lo fantástico del filme, que fue hecho solo para televisión, es la dirección de Mick Jackson, quien logra introducirnos en el mundo de Temple de manera muy creativa, utilizando sobre impresiones de gráficos con cálculos geométricos, imágenes en blanco y negro y las recreaciones de lo que Temple se imagina ante cada descubrimiento, como las puertas que se abren ante los  nuevos desafíos que se le presentan. Estos recursos narrativos empleados por Jackson son verdaderos hallazgos y hacen del filme un producto que se distingue del resto.

Por último se podría decir que la interpertación de Claire Danes como Temple Grandin, es la versión femenina de  Dustin Hoffman en "Rain man", demostrando que ya no es la cara bonita de "Romeo y Julieta" y que ha madurado como actriz.
Un filme para disfrutar y conocer la fantástica  vida de Temple Grandin.